La importancia de los Rankings universitarios

Posted on

Parece que cada vez se tiene más en cuenta los Rankings universitarios como herramienta para evaluar la calidad o prestigio de una universidad y cada vez aparecen de nuevos.

A mi parecer, y después de ver información relativa a este tema, creo que los Rankings, aunque son una herramienta válida, no reflejan totalmente los resultados que puede tener una institución universitaria, debido a que la mayoría de ellos hacen hincapié solamente en algunos de los aspectos de la universidad o institución dejando de lado otros que pueden ser también importantes y válidos.

De todas formas, la mayoría de los que he estado viendo tienen prestigio y son realmente importantes para las universidades. He intentado hacer un breve resumen de los que creo más relevantes, basándome, entre otras cosas, en un artículo muy interesante del blog de Finanzas universitarias que habla sobre el valor de los Rankings universitarios, cuyos autores son Tomás Gómez y Xavier Puente, de la Universidad Carlos III de Madrid.

Lo que quizás se cuestiona en general, es la rigurosidad de los Rankings, que algunas veces están basados en cuestionarios subjetivos, otros tienen en cuenta las publicaciones científicas, pero por ejemplo, solamente de artículos de revista (sin tener en cuenta el resto de la producción de una institución), otros solamente tienen en cuenta índices absolutos, beneficiando claramente a las grandes universidades, etc…

Es interesante notar el valor que tienen en todos los Rankings que he revisado, los resultados de investigación. Aunque los Rankings suelen analizar docencia, investigación, transferencia, internacionalización, etc… Siempre existe la constante de la relevancia de los datos de investigación (producción científica e impacto de la investigación).

Me he fijado en los siguientes Rankings que parecen ser los más relevantes, o bien interesantes por los indicadores que utilizan:

– Ranking Shanghai
– THE World University Ranking
– World’s best universities Ranking
– Leiden Ranking
– Performance Ranking of Science Papers for World Universities, Taiwan
– Webometrics Ranking of World Universities

Ranking Shanghai
Se publica por primera vez en 2003. Solamente tiene en cuenta 1.000 de las 17.000 universidades y valora las 500 primeras. Tiene en cuenta solamente a las universidades más importantes en investigación (premios Nobel, investigadores altamente citados, artículos publicados, …).

Se publica anualmente. La última ha sido en agosto de 2011.

Este ranking, está muy centrado en resultados de investigación, aunque solo en una parte de ellos. En general no tiene en cuenta el tamaño de la institución, por lo tanto, las universidades más grandes, tendrán valores más altos. También obtendrán valores más altos las que destaquen en Ciencia y Medicina.

Los criterios que utiliza son:
– Calidad de docencia (alumnos y antiguos alumnos con premios Nobel y Fields Medals -medallas internacionales en matemáticas-)
– Calidad de profesorado (profesores con premios Nobel y Fields Medals, investigadores con altos índices de citación en 21 materias)
– Producción investigadora (artículos publicados en Nature&Science, artículos indexados en SCIE y SSCI).
– Rendimiento per cápita (producción por cápita de la institución).

Times Higher Education World University Ranking (THE)
Se publicó por primera vez en 2004 y a partir de 2010 empieza a colaborar con Thomson Reuters utilizando una nueva metodología.

Publica resultados generales y un listado con las principales universidades por continente.

Utiliza 13 indicadores de rendimiento que intenta incluir todas las actividades de la universidad: docencia, investigación y transferencia de conocimiento. Los 13 indicadores se agrupan en 5 categorías:

– Docencia (entorno de aprendizaje)
– Investigación (cantidad, ingresos, reputación)
– Referencias (impacto de la investigación)
– Ingresos empresariales (innovación)
– Aspectos internacionales (personal, estudiantes e investigación).

World’s Best Universities Ranking
Se publicó por primera vez en 2010 entre US News y World Report (USNRW) y QS. QS era el antiguo colaborador de la fundación THE, por lo que los indicadores se parecen bastante.

Tiene en cuenta 2000 universidades y evalúa 700 en todo el mundo. Incluye en su ranking las 400 primeras.

Utiliza una serie de indicadores de reputación basados en encuestas, así como otros indicadores normalizados según el tamaño de la universidad (profesores, alumnos) relativos a investigación, docencia e internacionalización.
También proporciona rankings específicos para universidades agrupados en 5 áreas: Artes y humanidades, Tecnología, Medicina, Ciencias naturales y sociales y Gestión.
Como novedad en el ranking 2011/2012, destacar que incluye el precio de la matricula de distintas universidades.

Los indicadores son:
– Reputación académica (encuesta)
– Reputación del empleador (encuesta)
– Referencias
– Ratio profesor/alumno
– Proporción de estudiantes internacionales
– Proporción de profesorado internacional

Ranking de la universidad de Leiden
Mide la productividad científica de las 500 mayores universidades de todo el mundo, utilizando para ello indicadores bibliométricos.

Tiene como referencia las publicaciones de la base de datos de Web of Science, aunque no tiene en cuenta Humanidades. Solamente evalúa universidades con más de 50 publicaciones en cada ámbito (ciencias y ciencias sociales), de los últimos 5 años. Busca las 500 universidades con mayor producción científica.
Utiliza indicadores de impacto científico, indicadores de colaboración e indicadores de producción científica.

Performance Rankings of Scientific Papers for World Universities – Higher Education Accreditation and Evaluation Council, Taiwan
El HEEACT evalúa y clasifica el rendimiento teniendo en cuenta la publicación de artículos científicos por parte de las 500 principales universidades (según SCI y SSCI). Se centra también en el rendimiento científico.

Selecciona las 4000 instituciones investigadoras a partir del Essential Science Indicators (ESI) y tiene en cuenta 500 para su ranking.

También agrupa por áreas: agricultura y ciencias ambientales, tecnología e informática, ciencias de la vida, ciencias naturales y ciencias sociales.
Tiene en cuenta índices absolutos y relativos.

Sus indicadores son:
– Productividad investigadora (artículos x profesor)
– Impacto investigador (referencias x profesor)
– Excelencia investigadora (índice H de los últimos 2 años)

Webometrics Ranking of World universities
Se trata de un ranking diferente a los anteriores, porque pretende destacar la importancia de las publicaciones en web como forma de transmisión de conocimiento académico y también para medir el rendimiento y el impacto de la actividad científica.

Se inició en 2004 como iniciativa de Cybermetrics Lab que forma parte del CSIC.
Se analizan todas las universidades con dominio propio (unas 20.000), aunque solamente entran 12.000 en el ranking.

Mide el volumen, visibilidad, impacto…de las páginas web de la universidad, centrándose en la producción científica.

Sus indicadores son:
– Tamaño (paginas recuperadas por Google)
– Visibilidad (enlaces externos recuperados)
– Rich files (ficheros publicados)
– Scholar (google Scholar).

Referencias:
http://finanzasuniversitarias.edunomia.es/2012/02/26/el-valor-de-los-rankings-universitarios-segunda-parte/#utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=el-valor-de-los-rankings-universitarios-segunda-parte
http://www.shanghairanking.com/ARWU2011.html
http://www.timeshighereducation.co.uk/world-university-rankings/
http://www.topuniversities.com/university-rankings
http://www.usnews.com/education/worlds-best-universities-rankings
http://www.leidenranking.com/
http://www.webometrics.info/

Anuncios

2 comentarios sobre “La importancia de los Rankings universitarios

    SABERES SIN FRONTERAS ONG escribió:
    13 marzo, 2012 en 6:31 pm

    Creo que hay que estudiar más seriamente el tema pues es de mayor complejidad que los organismos citados como autores de rankings admiten cuando seleccionan, sin aportar una fundamentación racional, una batería de criterios. Y la limitación del grupo seleccionado como importante también carece de fundamentación. Retrocediendo algo en el tiempo pienso en dos ejemplos concretos. La Univ. de Harvard se negó siempre a admitir como profesor a Charles Sanders Peirce. Parece que influyó en tal rechazo la consideración de factores como el de ser divorciado o haber consumido droga. W. James lo más que consiguió fue que le permitieran impartir conferencias sueltas. Pero Harvard era ya la “mejor” univ. estadounidense, a pesar de su rechazo al que hoy ellos mismos consideran el mayor pensador de su país, y del que editan sus obras, en gran parte inéditas. El otro caso es el de Ludwig Wittgenstein. El austríaco era ingeniero, no se graduó nunca como filósofo. Lo único que publicó en vida el Tractatus. Estuvo de docente en Cambridge desde los años treinta a su muerte. Pero en ese tiempo no publicó nada. En un ranking, su aportación habría sido totalmente ignorada. Hoy la mayoría de los críticos de filosofía lo considera el mayor genio mundial en ese campo del pensar durante el siglo XX. Respecto a la publicación en revistas en inglés, criterio que se usa para medir la producción académica habría también mucho que decir. En ciencias humanas ciertamente es muy difícil formular en inglés conceptos pensados en alemán. Por eso el mismo Wittgenstein nos dejó toda su gran obra inédita, escrita en Inglaterra, en idioma alemán. Precursor de este escepticismo ante las limitaciones de una lengua es Cicerón, un clásico del latín, pero que cuando tenía que explicar conceptos filosóficos difíciles los escribía en griego, porque él, como después Séneca, era consciente de las limitaciones de un idioma. En esos rankings no se analiza en absoluto el impacto social posterior de los que enseñan o de los que aprenden en tales centros. Y tampoco se tiene en cuenta la “calidad de la docencia”, por ejemplo, en la medida en que usan en ella metodologías que van más allá de la mera transmisión de conocimientos que es entendida según una concepción de la comunicación como transporte desde un emisor a un receptor. Algo que cualquier científico de la Comunicación sabe ser falso. No valoran el uso del aprendizaje activo, según principios que hace casi dos siglos enunciara M. Montessori etc.

    Me gusta

    Joaquin Sevilla escribió:
    18 marzo, 2012 en 1:33 pm

    Los rankings universitarios tienen la misión de orientar en la toma de decisiones. Tanto estudiantes y sus familias como gobiernos o empresas que interactúan las universidades contratando servicios, financiando o patrocinando. Para que esa interacción sea más fluida, disponer de información es importante. Y ese es el papel de los rankings. En USA hay 3000 universidades, y en europa debe andar por ahí también. En España hay 100.000 profesores universitarios y casi 2,5 millones de estudiantes. Hacen falta elementos agregados de información para aclararse entre esos números. Todas las agregaciones de información pierden detalles (es clásico el ejemplo del midio pollo por cabeza para describir al que tiene uno y al que no), pero conservan algunos. No hace falta grandes esfuerzos para demostrar la imposibilidad epistemológica de recoger todos los matices de la actividad universitaria en unos pocos indicadores o un ranking. Aún así la interacción entre la universidad y su entorno requiere de este tipo de “resúmenes”, y habrá que esforzarse en hacerlos lo mejor posible.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s