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Repensar la investigación

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La investigación científica no es exclusiva de nuestro siglo, porque se remonta a los tiGalileo_Galilei,_1636empos de Galileo,  relacionado estrechamente con la revolución científica, que utilizó lo que se ha llamado desde entonces “Método científico”, allá por el siglo XVI.

Desde entonces, se sentaron las bases para un procedimiento que utilizan los científicos para comprobar hipótesis, solucionar problemas, formular teorías, etc.

Una primera fase de la revolución científica, enfocada a la recuperación del conocimiento de los antiguos, puede describirse como el Renacimiento Científico y se considera que culminó en 1632 con la publicación del ensayo de Galileo Diálogos sobre los dos máximos sistemas del mundo. La finalización de la revolución científica se atribuye a la “gran síntesis” de 1687 de Principia de Isaac Newton, que formuló las leyes de movimiento y de la gravitación universal y completó la síntesis de una nueva cosmología.

El concepto de revolución científica que tuvo lugar durante un período prolongado surgió en el siglo XVIII con la obra de Jean Sylvain Bailly, que vio un proceso en dos etapas de quitar lo viejo y establecer lo nuevo.

A finales del siglo XVIII, la revolución científica había dado paso a la “Era de la Reflexión”.

En el siglo XX, Alexandre Koyré introdujo el término «Revolución Científica», centrando su análisis en Galileo, y el término fue popularizado por Butterfield en su obra Origins of Modern Science (Orígenes de la ciencia moderna). El trabajo de Thomas Kuhn de 1962 La estructura de las revoluciones científicas enfatizó que no pueden compararse directamente diferentes marcos teóricos —como la teoría de la relatividad de Einstein y la teoría de la gravedad de Newton, que la reemplazó—.

Desde mediados del siglo XX, pocos cambios o pocas revoluciones se han producido, pero actualmente, estamos inmersos en una nueva revolución, a la que podríamos llamar la “Ciencia abierta”. Hasta hace relativamente poco, la ciencia era solamente accesible para las personas pertenecientes a la comunidad científica, atesorada por las principales editoriales científicas y centralizada en las universidades. La reputación de los investigadores se basaba principalmente en unos pocos indicadores (impacto y citaciones de sus publicaciones en las revistas de prestigio). Así ha sido durante mucho tiempo.

Con la globalización y la revolución digital en la que estamos inmersos, la ciencia no ha quedado al margen, y se están replanteando los cimientos mismos de toda actividad relativa a la ciencia que se realiza, ya sea de la forma de publicación, de la revisión por pares, del uso de los datos de los experimentos científicos, etc… Así, se apuesta porque la información y los resultados de la ciencia no sean solamente accesibles por unos pocos, sino que cualquiera, sea del ámbito que sea, pueda tener acceso a esta información, es lo que se llama el acceso abierto, o OpenAccess. Y eso afecta a todo, a cualquiera de las actividades que realiza un investigador. Es bien cierto que publicar en una revista de prestigio sigue siendo uno de los objetivos clave de cualquier investigador, pero ya no debería ser el único. Los investigadores, cada vez más, publican paralelamente  en acceso abierto, lo que hace que sus investigaciones sean accesibles, a la vez que le permite a él poder acceder de la misma forma a otras publicaciones o informaciones. Ello tiene que llevar inevitablemente a simplificar un procedimiento que, actualmente, sigue siendo costoso.

Para mí, esto es claramente una revolución. Muchas cosas están cambiando y cambiarán con la era digital y, todo ello, con el objetivo claro de facilitar la vida al investigador y hacer accesible la investigación.

La sociedad, de esta forma, también debe ser capaz de entender el trabajo tan importante que realizan nuestros investigadores, y, ¿porque no?, en algunos casos incluso colaborar de alguna forma con ellos.

Leer más: http://www.monografias.com/trabajos97/desarrollo-historico-investigacion/desarrollo-historico-investigacion.shtml#ixzz4xennBaNU 

y, por supuesto, en la Wikipedia.

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Los investigadores ya no son lo que eran…

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Todavía está en el recuerdo de muchos, la idea de un investigador: un ser que, encerrado en su laboratorio, hacía “cosas raras” e incomprensibles para los mundanos… Un ser desconocido del que muy poco sabíamos y que solo veíamos muy de vez en cuando y, en general, no sabíamos qué hacía a menos que realizara el descubrimiento del siglo o ganara un premio Nobel. Bueno, quizás exagero un poco, pero vamos…no tanto…

arquetipo_del_cientifico_loco

Por suerte, los tiempos han cambiado y una nueva (o no tan nueva) hornada de investigadores, nos están deleitando con la ciencia. Estamos descubriendo auténticos divulgadores de la ciencia que, incluso, nos hacen reír con ella. Sí, si, reír, ¡es fascinante!.

No hay más que ver algunos ejemplos que a mi me llaman bastante la atención, como son: Joaquín SevillaJ.M. López Nicolas,  y J. M. Mulet, por poner algunos ejemplos.

Por supuesto, todos ellos tienen su blog, su cuenta en twitter, etc…siendo muy visibles en las redes sociales, premisa indiscutible de esta nueva forma de divulgar ciencia.

A Joaquín Sevilla lo conozco personalmente y qué decir tiene que, a parte de ser un gran profesional y persona, sabe divulgar la ciencia de una forma muy amena y entretenida.

Ya que hablo de Joaquín, empezaré con él y con su iniciativa de ciencia en el Bar, de la que ya he hablado otras veces, pero es que me parece una genial iniciativa a la par que original y divertida.

En ella, intenta desubicar la divulgación de la ciencia de sus lugares más habituales: el aula, el laboratorio o el escenario de un congreso, y realiza divulgación en un Bar, sí, en un Bar. Aquí tenéis un ejemplo:

¿interesante, no?

Otro caso claro es la última edición de Naukas.

Naukas (antes Amazings.es) es el proyecto de Miguel Artime (Maikelnai’s), Antonio Martínez(Fogonazos), José Cuesta (Inercia Creativa) y Javier Peláez (La Aldea Irreductible) quienes han unido sus fuerzas para realizar la mayor plataforma online de divulgación científica en español. Cada año, organizan una conferencia llena de ponencias cortas llenas de escepticismo, ciencia y humor ofrecido por divulgadores relacionado con la plataforma Naukas, según ellos mismos lo definen.

La pasada edición que ha tenido lugar el 16 y 17 de septiembre en Bilbao, es un claro ejemplo de esta nueva marea de investigadores que, ¡por fin, nos hacen entender esto de la Ciencia!

A destacar dos de las presentaciones, entre las muchas que hubo que son, precisamente, las de Joaquín Sevilla, que explicó cómo vuelan los aviones. No se le ocurrió nada más, que solo salir, empezar a lanzar aviones de papel a ver cual volaba más alto. ¡Obviamente, captó de inmediato la atención de todos los asistentes!

Por otro lado, J.M. López Nicolás, deleitó a los asistentes con algo tan llamativo como explicar la física a través del Fútbol, si, si, del Fútbol. Muy interesante:

Podéis ver la presentación aquí

Por último, hablar del “inclasificable” (desde el cariño), J. M. Mulet, donde nos acerca la ciencia desde una visión mucho más crítica y, a veces, transgresora, pero desde un peculiar sentido del humor que realmente llama la atención y encuentro también muy interesante.

Mulet, ha escrito varios libros sobre alimentos transgénicos, sobre las verdades relacionadas con los productos “milagrosos” (que muchas veces no lo son), que nos intentan vender, etc.. la verdad que muy interesante. ¡Yo ya le he comprado más de un libro!.

Y esto solo son algunos ejemplos de como ha cambiado el mundo de la Ciencia y cómo nuestros investigadores, hacen grandes esfuerzos para que su trabajo llegue a todo el mundo, a mi personalmente me parece genial y felicito a todos estos “nuevos divulgadores” por el excelente trabajo que están haciendo, a la vez que aplaudo iniciativas como Naukas.!!